Cipriano Adolfo Mira Carbonell

Cipriano, desde que entró en la comparsa, y siendo su oficio el de carretero, se ocupó siempre de los trajes de las caballerías, y de vestir a los animales, mulas, machos, burros, etc. Alquilándolas a castellote, con sus madroños, espejos, adornos etc.
Estuvo de furriel aproximadamente durante 20 años, desde cuando la barraca estuvo en el callejón del rio, junto a la ermita San Vicente, pasando por el garaje de la Ibense junto al cuartel de la Guardia Civil) los bajos del Piso de Boro (El maseret) en el barrio de San Jaime, en el molí de la Plaza la Palla y hasta bastante más adelante.
Iba con su hijo a contratar las bandas de música, en especial la de Beniarrés, que estuvo viniendo a la comparsa durante muchos años.
Trabajo junto a José Pastor Guillem, cuando estaba de presidente.
Cuando estaba en horas bajas, la entrada del contrabando, la volvió a hacer él, junto a el nieto del Tio Cuc (Juan Carlos) el contrabandista andalus, yerno de Pep, el gordo del molí, y finalmente con Veri (El cura) y continuó haciendo la embajada hasta que falleció su esposa.
Fue nombrado masero de honor, por la directiva que presidia José Pastor Guillem, en el año 1978, cincuentenario de la comparsa maseros. Fue el primer festero de honor, nombrado por la Comisión de Fiestas.
Mientras estuvo él, en la comparsa nunca faltó abanderada, pues cuando no había se encargaba de buscarla.
Se pueden contar muchas anécdotas, pero lo dejaremos aquí.
Su hijo. Paco Mira.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies